La palabra crea, cree, construye, transforma.

**La irrupción indígena de 1994 en Chiapas impulsó una buena cantidad de escritos, cuya pretensión era describir y desentrañar las causas del alzamiento zapatista, además de poner al descubierto el misterio que representó aquel 1 de enero, la imagen de Marcos, portavoz y rostro visible del neozapatismo.
Diversos escritores se han ocupado en referir las causas del alzamiento indígena, detallar los primeros días de enfrentamiento, el contexto histórico, social, económico y cultural de Chiapas, el misticismo social y la melancolía de la utopía revolucionaria en momentos en la que la posmodernidad marcó el avance y cambio en las estructuras económicas y sociales de manera global. De igual manera, la excentricidad guerrillera de Marcos y, el manejo del lenguaje le llevó a posicionar la agenda zapatista en la atención y discusión gubernamental, intelectual y de la sociedad civil. Las diferentes demandas contenidas en la agenda zapatista fueron parte del estudio, análisis, crítica y reflexión de los muchos que participaron como reseñadores, testigos, simpatizantes, detractores o impulsores de la historia zapatista en la era moderna.
La intención renovadora de la palabra para contar historias tomó diferentes causes en la discusión y en las muchas aristas que permitió el tema. El zapatismo, Chipas, Marcos, impulsaron una gran variedad de textos periodísticos, sociológicos, antropológicos, algunos de los cuales constituyeron libros. Por otro lado, entrevistas, compilación de documentos y comunicados, epístolas, fanzines, artículos publicados en diversos medios impresos, apoyaron el quehacer de contar la historia. Importante es mencionar que en esta misma avidez por retratar la insurrección indígena se publicaron libros que recogieron el cariz literario y poético del movimiento, reflejado a través de los comunicados escritos por Marcos y firmados a nombre de la comandancia zapatista.
La poética revolucionaria, como la llamó el periodista y escritor español Manuel Vázquez Montalbán, atrapó la atención por su propuesta renovadora en el discurso político, la fluidez en la escritura, el descubrimiento y uso de la palabra literaria como espacio de acercamiento e identificación con el otro. Esta particularidad, le valió el reconocimiento de escritores e intelectuales que vieron en Marcos una alternativa renovada en la manera de hacer y hablar de política a través de la efectividad, poco vista y utilizada, de la literatura en la arena política.
De esta manera surgen obras que proyectan la cercanía o alejamiento con Marcos, con lo que representa, dice y escribe. Textos como Marcos, la genial impostura [Aguilar, 1998] escrito por Bertrand de la Grange y Maite Rico, corresponsales en México de “El país” y “Le Monde”, respectivamente. A lo largo de sus 472 páginas, las autoras intentan describir la dinámica interna de la izquierda en México, la complejidad de la sociedad mexicana, el proceso y consolidación de Marcos como jefe del EZLN, y la vida de Rafael Sebastián Guillén, a quien las autoras identifican como el jefe guerrillero.
Por su parte, el investigador Carlos Tello Díaz en su libro La rebelión de las cañadas [Cal y Arena, 1995] describe la historia zapatista desde sus antecedentes, en la década de los cincuenta hasta llegar a 1994, año en que hacen su aparición pública. A través de esta investigación, Tello Díaz brinda elementos al lector para entender de mejor manera la historia y realidad de las comunidades indígenas.
La rebelión de las cañadas o Marcos, la genial impostura son algunos ejemplos de la producción editorial centrada en el abordaje político y social del zapatismo, a lo largo de estos años. Yo, Marcos, Detrás de nosotros estamos ustedes, Desde las montañas de sureste mexicano: cuentos, leyendas y otras posdatas del Sup Marcos, se suman a la lista de libros que a su modo, visión, simpatía o no, conforman el compendio escrito.
En un país que en 1994 contaba con 90 millones de mexicanos, la mayor parte de ellos en condición de pobreza, la aparición de un grupo de encapuchados, que reivindicando las causas más elementales, declaró la guerra al gobierno mexicano, marcó un punto coyuntural en su historia. Las posibilidades ideológicas, políticas, poéticas y sociales que representa el neozapatismo permitió la aparición de publicaciones como la revista Chiapas [Coedición ERA-IIEc/ UNAM] que recoge las visiones y temáticas de periodistas, intelectuales, escritores, historiadores y demás colaboradores convencidos de la legitimidad en las exigencias de la lucha indígena.
El abordaje sobre el tema también posibilitó el análisis, la crítica y la reflexión sobre el papel de los medios de comunicación (electrónicos e impresos) en la cobertura que sobre el hecho relataron, informaron, editorializaron, ya la televisión, ya la radio, ya los  periódicos y revistas, nacionales e internacionales.
Chiapas, la comunicación enmascarada [Diana, 1994] escrito por Raúl Trejo Delarbre en los primeros meses de la revuelta chiapaneca, presenta el abordaje, excesos, omisiones, tergiversaciones que los diferentes medios de comunicación dieron a la cobertura informativa. Paso a paso, Trejo Delarbre analiza el quehacer periodístico y la configuración mediática que originó el lenguaje zapatista, lo que le llevó a posicionar una estrategia comunicativa, para muchos eficaz, del subcomandante Marcos.
Si bien, esta obra centra su atención en el asunto mediático, es también aprovechado por el autor para hacer referencia a la proclividad de Marcos por la escritura. En el apartado “De la emoción, a la glorificación. La pluma y la vocación imaginativa”, el periodista refiere las exaltaciones en las que algunos periodistas cayeron, así como, la vuelta de timón que dieron algunos medios en cuanto a la cobertura. Al bajar la intensidad del enfrentamiento, los ángulos informativos se enfocaron a la pluma del jefe guerrillero, señala Trejo Delarbre.

Marcos, aún dentro de su chantaje cursi a las emociones exaltadas, manifiesta mayor búsqueda, más originalidad incluso, que la mayoría de sus promotores y defensores. Por lo menos, en su variedad de comunicados y ocurrencias expresa alguna imaginación, aunque no deja de ser chocante la actitud de arrogancia, disfrazada de humor pesado y de benevolencia envalentonada –no en balde se trataba de un personaje armado de una metralleta–.

En el seguimiento de las diversas obras que surgieron para atestiguar parte de la historia en la edad moderna, encontramos publicaciones que abren espacio en su análisis para incorporar la reflexión sobre la palabra y lenguaje utilizado por Marcos, jefe militar de la guerrilla.
Es así que llega a nosotros el artículo de Pablo González Casanova “Causas de la rebelión en Chiapas” [1995]. Un artículo que explica los orígenes de la rebelión zapatista, la lucha por la tierra, el desmantelamiento social que generaron los diferentes niveles de gobierno en Chiapas, el trabajo de la acción pastoral cuyos curas y catequistas se dedicaron a enseñar a los indígenas que son seres humanos.
A fuerza de argumento, González Casanova muestra su simpatía por el movimiento, la cercanía ideológica y la comunión con conceptos enarbolados por los zapatistas. Es en este artículo donde el autor abre un espacio -breve- para referirse al manejo del discurso zapatista, los diferentes interlocutores a los que va dirigido, así como la utilización de mensajes en otros idiomas diferentes al castellano.
Bajo este planteamiento de González Casanova surge un espacio de encuentro con el texto Lingüística y política de Alejandro Raiter, obra donde se analiza el papel del lenguaje y el discurso como medio de construcción social. Quizá, el planteamiento que más aporta al análisis lingüístico-social es la relación intrínseca entre lenguaje-discurso-emisor-receptor.
Raiter reflexiona sobre los signos ideológicos presentes en los discursos, el valor de la palabra como signo en la conformación y actuar de las sociedades.
Es la óptica lingüística, el elemento que permea este análisis que en su capítulo 3 El discurso zapatista ¿un discurso posmoderno? retoma el discurso del EZLN para discernir sobre sus características y los elementos que lo distinguen de otros discursos.
A este respecto, el autor afirma que el discurso zapatista se aparta del discurso clásico de la izquierda en cuanto a sus formas textuales, la enunciación y la manera de negociar el valor de los signos ideológicos. Precisamente las diferencias en las formas textuales – dice Raiter- es la manera en que el discurso zapatista no sólo nombra a sus diferentes receptores, sino la manera de dirigirse a los diferentes interlocutores. Esas variantes las consigue el discurso zapatista a través de diversos recursos:

[…] los giros irónicos, ya respetuosos ya amenazantes; las fórmulas rituales; la variedad de sus citas de autoridad, que no se limita al panteón tradicional de la izquierda sino que incluye poetas, novelistas, jugadores de fútbol y dioses y semidioses; un idiolecto que conjuga unas pocas palabras aisladas de los dialectos indígenas junto a los giros sociolectales propios de México DF, sin despreciar expresiones dialectales en un castellano culto, y palabras y expresiones en inglés o francés […]

 En Marcos: el señor de los espejos [Punto de lectura, 1999] el escritor español Manuel Vázquez Montalbán recoge una larga entrevista realizada a Marcos. Es tras este encuentro en la Selva Lacandona donde el autor realiza esta entrevista, que posteriormente dio paso a la publicación del libro.
A lo largo del encuentro, Marcos desvela las circunstancias que llevaron al alzamiento indígena, los obstáculos gubernamentales para que la lucha y mensaje zapatista no llegaran de manera clara a la sociedad civil, así como el incumplimiento de los acuerdos asumidos por el gobierno y la persecución contra los rebeldes.
Este libro es un documento donde el sup Marcos habla de los más variados temas sociales, políticos, culturales; la confrontación y contradicciones del modelo neoliberal, asimismo, el debate que sostiene el líder zapatista con diferentes intelectuales mexicanos a propósito de la lucha armada y el resurgimiento de cambio social como posibilidad propuesta por los zapatistas.
Entre reflexiones, el autor se introduce en uno de los elementos importantes que ha acompañado al zapatismo, la palabra. Ahí, en ese espacio de intercambio entre el escritor y el jefe guerrillero, se aborda el uso del lenguaje y la propuesta discursiva que representa la voz de un movimiento guerrillero en tiempos y circunstancias hostiles. Hay un cambio del lenguaje, un cambio a la poética revolucionaria -¿en qué momento lo decide?-cuestiona el autor a Marcos. Vázquez Montalbán señala que el lenguaje zapatista es un lenguaje de símbolos, que su discurso, el zapatista, constituye una poética revolucionaria alternativa.
Marcos, la voz del movimiento, reflexiona sobre la palabra en el contexto zapatista, donde la consideran como una forma que puede producir reflexión, conciencia de lo que está ocurriendo. En este espacio lingüístico se presenta -a decir de Marcos- cierto sincretismo entre el lenguaje urbano y el indígena.
Hay una búsqueda del lenguaje para poder expresar la realidad, en esta búsqueda se establece una diferencia en el habla, depende a quién se le habla, si “se habla hacia dentro o cuando se habla hacia fuera” siempre siendo fieles al lenguaje interno señala Marcos.
Por su parte, el poeta argentino Juan Gelman realizó una entrevista al subcomandante Marcos, “Nada que ver con las armas”  fue publicada en el diario Página /12 de Buenos Aires, Argentina.
En el marco del Encuentro Continental Americano por la Humanidad y contra el Neoliberalismo, realizado en algún punto de la Selva Lacandona, Gelman dialoga con Marcos sobre su quehacer literario, sus inicios en la escritura, la relación con la poesía y las influencias que lo han acompañado. En este encuentro dialógico entre Marcos y Gelman los temas literarios van apareciendo como lo hace la fascinación literaria del Marcos guerrillero, sus intentos por escribir poesía política, particularmente durante sus primeros años en la montaña, años “muy solitarios” resalta el Sup. Asimismo, refiere la organización de eventos culturales a la que los combatientes llamaban “célula cultural”  donde se recitaba poesía, la poesía de Miguel Hernández, el único libro que tenían en su poder, a decir, de ellos.
Quizá de todas las características que se pudieran señalar sobre la escritura de Marcos, Durito de la Lacandona, sea el personaje con mayor realce literario, el mismo Octavio Paz reconoció a Durito, como una invención literaria memorable.
Durito, el escarabajo que se hace llamar Caballero Andante de la Selva Lacandona, que tiene como escudero a Marcos, en clara alusión al Quijote y Sancho Panza de Cervantes, mantienen pláticas amenas sobre diferentes tópicos incluyendo la política.
De un tema a otro, Marcos relata a Juan Gelman el choque cultural que propició el encuentro del lenguaje indígena y el urbano,  el manejo del lenguaje que tuvieron que hacer para poder comunicarse con las comunidades y viceversa, un manejo del lenguaje mismo en relación con la política. Es precisamente el lenguaje lo que mantiene ahora y en el futuro al zapatismo:

[…]Y en buena parte el futuro del zapatismo está en el lenguaje. No quiero decir que el zapatismo está en el lenguaje. No quiero decir que el zapatismo va a desaparecer, pero su futuro y su quehacer tiene que ver con el quehacer de su lenguaje. Según sea el futuro de su palabra, será el futuro del EZLN.

A propósito del Caballero Andante de la Selva Lacandona se publica Don Durito de la Lacandona [Eón, 2005] libro ilustrado que contiene cuentos y reflexiones del escarabajo selvático, acérrimo enemigo del neoliberalismo por sus afirmaciones manifiestas en estos escritos.  Historias como “la del pie frío y el pie caliente” o “La historia del ratoncito y del gatito” son parte de las intervenciones con las que Durito interpela a Marcos,  y que regularmente terminan en cuentos o leyendas.
Uno de los escritos con un cariz expresamente literario es Muertos incómodos [Joaquín Mortiz, 2005], novela escrita por Paco Ignacio Taibo II y el Subcomandante Marcos, y publicada por entregas en el diario La Jornada. La novela escrita a cuatro manos no alcanzó las expectativas que muchos esperaron encontrar, más bien, la crítica se centró en la debacle literaria y el nivel de folletín panfletario al que llegó. Para algunos, Marcos no aspiraba a escribir una novela, sino  una estrategia política enmarcada en la serie de circunstancias políticas y sociales que dieron un nuevo respiro mediático al movimiento zapatista.

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6) Raúl Trejo Delarbre. Chiapas, la comunicación enmascarada. Diana, México, 1995. p. 22
7) Alejandro Raiter. Lingüística y Política. Ed. Biblos. 2da. Edición. Buenos Aires, Argentina, 2008.
p. 27
8) Quizá esta sea una de las pocas entrevistas realizadas a Marcos donde se aborda de manera central su faceta como escritor. A pesar de ello el autor no omite incluir los tópicos militares y políticos al final de su encuentro con el jefe guerrillero.
9) Juan Gelman. “Nada que ver con las armas”. Página /12. Buenos Aires, Argentina

 

**Extracto de un proyecto de tesis sobre Transtextualidad literaria e ideología en los discursos y comunicados del subcomandante Insurgente Marcos de Verónica Galicia.

PALABRAS DEL EZLN EN EL 22 ANIVERSARIO DEL INICIO DE LA GUERRA CONTRA EL OLVIDO

PALABRAS DEL EZLN EN EL 22 ANIVERSARIO

DEL INICIO DE LA GUERRA CONTRA EL OLVIDO.

Primero de Enero del 2016,

BUENAS NOCHES, BUENOS DÍAS COMPAÑEROS, COMPAÑERAS BASES DE APOYO DEL EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL, COMPAÑEROS/AS MILICIANOS Y MILICIANAS, INSURGENTAS E INSURGENTES, RESPONSABLES LOCALES Y REGIONALES, AUTORIDADES DE LAS TRES INSTANCIAS DE GOBIERNO AUTÓNOMO, COMPAÑEROS/AS PROMOTORES Y PROMOTORAS DE LAS DIFERENTES ÁREAS DE TRABAJO. COMPAÑEROS, COMPAÑERAS DE LA SEXTA NACIONAL E INTERNACIONAL Y TODOS LOS PRESENTES.

Compañeras y compañeros, hoy estamos aquí para celebrar el 22 aniversario del inicio de la guerra contra el olvido.

Durante más de 500 años sufrimos la guerra que los poderosos de distintas naciones, lenguas, colores y creencias nos hicieron para aniquilarnos.

Quisieron matarnos, sea matando nuestros cuerpos, sea matando nuestras ideas.

Pero resistimos.

Como pueblos originarios, como guardianes de la madre tierra, resistimos.

No sólo aquí y no sólo el color que somos de la tierra.

En todos los rincones del mundo que dolía antes y duele ahora, hubo y hay gente digna y rebelde que resistió, que resiste contra la muerte que impone el de arriba.

El primero de enero de 1994, hace 22 años, hicimos público el “¡YA BASTA!” que preparamos en silencio digno durante una década.

Callando nuestro dolor preparábamos así el grito de nuestro dolor.

De fuego fue entonces nuestra palabra.

Para despertar a quien dormía.

Para levantar a quien caía.

Para indignar a quien se conformaba y se rendía.

Para rebelar la historia.

Para obligarla a decir lo que callaba.

Para develar la historia de explotaciones, asesinatos, despojos, desprecios y olvidos que se escondía detrás de la historia de arriba.

Esa historia de museos, estatuas, libros de texto, monumentos a la mentira.

Con la muerte de los nuestros, con nuestra sangre, sacudimos la modorra de un mundo resignado a la derrota.

No fueron sólo palabras. La sangre de nuestros caídos y caídas en estos 22 años se sumó a la de años, lustros, décadas, siglos anteriores.

Tuvimos que elegir entonces y elegimos la vida.

Por eso, entonces y ahora, para vivir morimos.

Tan sencilla como nuestra sangre pintando las calles y muros de las ciudades que nos desprecian ahora como antes lo hicieron, fue nuestra palabra entonces.

Y lo sigue siendo:

Como bandera de lucha fueron nuestras 11 demandas: tierra, trabajo, alimentación, salud, educación, vivienda digna, independencia, democracia, libertad, justicia y paz.

Estas demandas fueron las que nos hicieron levantarnos en armas porque es lo que nos hace falta a los pueblos originarios y la mayoría de las personas en este país y en todo el mundo.

De esta manera, emprendimos nuestra lucha en contra de la explotación, marginación, humillación, desprecio, olvido y por todas las injusticias que vivimos causadas por el mal sistema.

Porque para los ricos y poderosos sólo servimos para sus esclavos, para que así ellos sean cada vez más ricos y nosotros cada vez más pobres.

Después de vivir tanto tiempo bajo esta dominación y despojo, dijimos:

¡YA BASTA! ¡Y HASTA AQUÍ SE ACABÓ LA PACIENCIA!

Y vimos que no nos quedó otro camino más que tomar nuestras armas para matar o morir por una causa justa.

Pero no estábamos solos, solas.

No lo estamos ahora.

En México y el Mundo la dignidad tomó las calles y pidió espacio para la palabra.

Entendimos entonces.

A partir de ese momento cambió nuestra forma de lucha y fuimos y somos oído atento y palabra abierta, porque desde un principio sabíamos que una lucha justa del pueblo es por la vida y no por la muerte.

Pero tenemos a un lado nuestras armas, no las dejaremos, estarán con nosotros hasta el final.

Porque vimos que donde nuestro oído fue corazón abierto, el Mandón opuso su palabra de engaño, su corazón de ambición y mentira.

Vimos que la guerra de arriba siguió.

Su plan y su objetivo era y es hacernos la guerra hasta exterminarnos. Por eso en lugar de resolver las justas demandas, preparó y prepara, hizo y hace la guerra con sus armamentos modernos, forma y financia grupos paramilitares, ofrece y reparte migajas aprovechando la ignorancia y la pobreza de algunos.

Ésos mandones de arriba son tontos. Pensaron que quienes estaban dispuestos a escuchar, estaban también dispuestos a venderse, a rendirse, a claudicar.

Se equivocaron entonces.

Se equivocan ahora.

Porque nosotras las zapatistas, los zapatistas, tenemos bien claro que no somos limosneros o inútiles que esperan que todo se les resuelva solo.

Somos pueblos con dignidad, con decisión y conciencia para luchar por la verdadera libertad y justicia para todas, para todos, para todoas. Sin importar su color, su raza, su género, su creencia, su calendario, su geografía.

Por eso nuestra lucha no es local, ni regional, ni siquiera nacional. Es universal.

Porque universales son las injusticias, los crímenes, los despojos, los desprecios, las explotaciones.

Pero también son universales la rebeldía, la rabia, la dignidad, el afán de ser mejores.

Por eso entendimos que era necesario construir nuestra vida nosotros mismos, nosotras mismas, con autonomía.

En medio de las grandes amenazas, de los hostigamientos militares y paramilitares, y las constantes provocaciones del mal gobierno, empezamos a formar nuestro propio sistema de gobernar, nuestra autonomía, con nuestra propia educación, nuestra propia salud, nuestra propia comunicación, nuestra forma de cuidar y trabajar a nuestra madre tierra; nuestra propia política como pueblo y nuestra propia ideología de cómo queremos vivir como pueblos, con otra cultura.

Donde otras, otros esperan que desde arriba se solucionará lo de abajo; nosotras, nosotros, zapatistas, empezamos a construir nuestra libertad como se siembra, como se construye, como se crece, es decir, desde abajo.

Pero el mal gobierno intenta destruir y acabar nuestra lucha y resistencia con una guerra que cambia de intensidad como cambia su política engañosa, con sus malas ideas, con sus mentiras, usando sus medios de comunicación para difundirlas y con la repartición de migajas en los pueblos indígenas donde hay zapatistas, para así dividir y comprar conciencias, aplicando de esta forma su plan de contrainsurgencia.

Pero la guerra que viene de arriba, compañeras, compañeros, hermanas y hermanos, es siempre la misma: sólo trae destrucción y muerte.

Pueden cambiar las ideas y las banderas con las que llega, pero la guerra de arriba siempre destruye, siempre mata, nunca siembra como no sea el terror y la desesperanza.

En medio de esa guerra tuvimos que caminar hacia lo que queremos.

No podíamos sentarnos a esperar a que entendieran quienes no entienden ni siquiera que no entienden.

No podíamos sentarnos a esperar a que el criminal renegara de sí mismo y de su historia y se convirtiera, arrepentido, en alguien bueno.

No podíamos esperar una larga e inútil lista de promesas que serían olvidadas unos minutos después.

No podíamos esperar a que lo otro, diferente pero igual en dolor y rabia, nos mirara y mirándonos se viera.

No sabíamos cómo hacer.

No había ni hay libro, manual o doctrina que nos dijera cómo hacer para resistir y, al mismo tiempo, construir algo nuevo y mejor.

Tal vez no perfecto, tal vez diferente, pero siempre nuestro, de nuestros pueblos, de las mujeres, hombres, niñas y ancianos que con su corazón colectivo cubren la bandera negra con la estrella roja de cinco puntas y las letras que les dan no sólo nombre, también compromiso y destino: E Z L N.

Entonces buscamos en nuestra historia ancestral, en nuestro corazón colectivo, y a los tumbos, con fallas y errores, fuimos construyendo esto que somos y que no sólo nos mantiene con vida y resistiendo, sino que también nos levanta dignos y rebeldes.

Durante estos 22 años de lucha de Resistencia y Rebeldía seguimos construyendo otra forma de vida, gobernándonos nosotros mismos como pueblos colectivos que somos, bajo los 7 principios del mandar obedeciendo, construyendo un nuevo sistema y otra forma de vida como pueblos originarios.

Uno donde el pueblo manda y gobierno obedece.

Y nuestro corazón sencillo lo ve que es lo más sano, porque nace y crece del mismo pueblo, es decir, es el mismo pueblo que opina, discute, piensa, analiza, propone y decide qué cosa es lo mejor para su beneficio, siguiendo el ejemplo que nos dejaron nuestros antepasados.

Como iremos explicando después, vemos que en las comunidades partidistas reinan el desamparo y la miseria, manda la holgazanería y el crimen, la vida comunitaria está rota, lastimada ya mortalmente.

El venderse al mal gobierno no sólo no resolvió sus necesidades, sino que sumó más horrores.

Donde antes había hambre y pobreza, hoy las sigue habiendo, pero además hay desesperanza.

Las comunidades partidistas se han convertido en grupos de limosneros que no trabajan, sólo esperan el siguiente programa gubernamental de ayuda, o sea esperan la próxima temporada electoral.

Y esto no aparecerá en ningún informe de gobierno municipal, estatal o federal, pero es la verdad que se puede ver en las comunidades partidistas: campesinos que no saben ya trabajar la tierra, casas de material vacías porque ni el cemento ni las láminas se pueden comer, familias destruidas, comunidades que sólo se reúnen para recibir las limosnas gubernamentales.

En nuestras comunidades tal vez no hay casa de cemento, ni televisiones digitales ni camiones último modelo, pero nuestra gente sabe trabajar la tierra. Lo que se pone en su mesa, la ropa que las viste, la medicina que las alivia, el saber que se aprende, la vida que transcurre es SUYA, producto de su trabajo y de su saber. No es regalo de nadie.

Podemos decirlo sin pena: las comunidades zapatistas no sólo están mejor que hace 22 años. Su nivel de vida es superior al de quienes se han vendido a los partidistas de todos los colores.

Antes para saber si alguien era zapatista se veía si traía paliacate rojo o pasamontañas.

Ahora basta ver si sabe trabajar la tierra; si cuida su cultura; si estudia para conocer la ciencia y la técnica; si se respeta como mujeres que somos; si tiene la mirada en alto y limpia; si sabe que manda como colectivo; si ve los cargos de gobierno autónomo rebelde zapatista como servicio y no como negocio; si cuando le preguntan algo que no sabe, responde “no lo sé… todavía”; si cuando se burlan diciéndole que los zapatistas ya no existen, que son muy pocos, responde “no preocupas, ya vamos a ser más, de repente tarda, pero sí vamos a ser más”; si mira lejos en calendarios y geografías; si sabe que el mañana se siembra hoy.

Pero pues sí, reconocemos que nos falta mucho por hacer, nos hace falta organizarnos más y mejor.

Por eso nos tenemos que esforzar más por prepararnos para realizar más y mejor nuestros trabajos de gobernarnos, porque ahí viene de nuevo el mal de los males: el mal sistema capitalista.

Y tenemos que saber cómo enfrentarlo. Ya tenemos 32 años de experiencias de lucha de Rebeldía y Resistencia.

Ya somos lo que somos.

Somos el Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Somos aunque no nos nombren.

Somos aunque con silencios y calumnias nos olviden.

Somos aunque no nos miren.

Somos en el paso, en el camino, en el origen, en el destino.

Y en lo que somos vemos, miramos, escuchamos dolores y sufrimientos cercanos y lejanos en calendarios y geografías.

Y miramos antes, y miramos ahora.

Una noche cruenta, más si posible fuera, se tiende sobre el mundo.

El Mandón no sólo se empeña en seguir explotando, reprimiendo, despreciando y despojando.

Está decidido a destruir el mundo entero si eso le da ganancias, dinero, paga.

Está claro que viene lo peor para todas, todos, todoas.

Porque los grandes ricos multimillonarios de unos cuantos países, siguen con el objetivo de saquear todas las riquezas naturales en todo el mundo, todo lo que nos da vida como el agua, las tierras, bosques, montañas, ríos, aire; y todo lo que está bajo el suelo: oro, petróleo, uranio, ámbar, azufre, carbón, y otros minerales. Porque ellos no la consideran a la tierra como fuente de vida, sino como un negocio y todo lo convierten en mercancía, y la mercancía la convierten en dinero, y así nos quieren destruir por completo.

El mal y el malo tienen nombre, historia, origen, calendario, geografía: es el sistema capitalista.

No importa cómo lo pinten, no importa el nombre que le pongan, no importa la religión que lo vista, no importa la bandera que levante.

Es el sistema capitalista.

Es la explotación de la humanidad y del mundo que habita.

Es el desprecio a todo lo que es diferente y que no se vende, no se rinde, no claudica.

Es el que persigue, encarcela, asesina.

Es el que roba.

Frente a él surgen, nacen, se reproducen, crecen y mueren, salvadores, líderes, caudillos, candidatos, gobiernos, partidos que ofrecen la solución.

Como una mercancía más, se ofertan las recetas para resolver los problemas.

Tal vez alguien todavía crea que de arriba, de donde vienen los problemas, vendrán las soluciones.

Tal vez todavía hay quien cree en salvadores locales, regionales, nacionales y mundiales.

Tal vez hay todavía quien espera que alguien haga lo que nos corresponde hacer a nosotros, nosotras mismas.

Sería muy bueno, sí.

Todo fácil, cómodo, sin mayor esfuerzo. Sólo levantar la mano, tachar una boleta, llenar un formulario, aplaudir, gritar una consigna, afiliarse a un partido político, votar para botar a uno y que otro entre.

Tal vez, decimos, pensamos nosotras, nosotros, zapatistas que somos lo que somos.

Sería muy bueno así, pero no lo es.

Porque lo que hemos aprendido como zapatistas que somos y sin que nadie nos lo haya enseñado, como no sea nuestro propio paso, es que nadie, absolutamente nadie va a venir a salvarnos, a ayudarnos, a solucionar nuestros problemas, a aliviar nuestros dolores, a regalarnos la justicia que necesitamos y merecemos.

Sólo lo que hagamos nosotras, nosotros, cada quien según su calendario y su geografía, según su nombre colectivo, su pensamiento y su acción, su origen y su destino.

Y también hemos aprendido, como zapatistas que somos, que es sólo con organización que es posible.

Aprendimos que si se indigna una, uno, unoa, es bonito.

Que si se indignan varios, varias, muchas, muchos, muchoas, entonces una luz se enciende en un rincón del mundo y su luz alcanza a alumbrar por unos instantes toda la faz de la tierra.

Pero también aprendimos que si esas indignaciones se organizan… ¡Ah!, entonces no es una luz momentánea la que ilumina los caminos terrenales.

Entonces es como un murmullo, como un rumor, como un temblor que empieza a sonar quedo primero, más fuerte después.

Como si este mundo fuera a parir otro mundo, uno mejor, más justo, más democrático, más libre, más humano… o humana… o humanoa.

Por eso hoy empezamos esta parte de nuestras palabras con una palabra ya de antes, pero que sigue siendo necesaria, urgente, vital: tenemos que organizarnos, prepararnos para luchar, por cambiar esta vida, por crear otra forma de vida, otra forma de gobernarnos, nosotros mismos los pueblos.

Porque si no nos organizamos, seremos más esclavizados.

Ya no hay nada ya de que confiar en el capitalismo. Absolutamente nada. Ya lo vivimos cientos de años su sistema, ya las padecimos sus 4 ruedas del carruaje del capitalismo: la explotación, la represión, el despojo y el desprecio.

Ya sólo queda la confianza entre nosotras, nosotros mismos, donde nosotros, nosotras sí sabemos cómo construir una nueva sociedad, un nuevo sistema de gobierno, con la vida justa y digna que queremos.

Porque ahora nadie se salva en la tormenta de la hidra capitalista que destruirá nuestras vidas.

Indígenas, campesin@s, obre@s, maestr@s, amas de casas, intelectuales, trabajadores y trabajadoras en general, porque hay muchos trabajadores que luchan por sobrevivir su vida diaria, unos con patrón y otr@s no, pero que caen en la misma garra del capitalismo.

O sea que no hay salvación en el capitalismo.

Nadie nos va dirigir, somos nosotr@s mism@s los que nos dirigimos, tomándonos en cuenta de cómo lo pensamos resolver de cada situación.

Porque si pensamos que hay quien nos dirige, pues ya vimos cómo nos dirigieron durante los cientos de años antes y en el sistema capitalista, no sirvió para nosotros los jodidos. Para ellos sí, porque ahí sí, sólo sentados, ganaron dinero para vivir.

A todos les dijeron “voten por mí”, voy a luchar porque ya no haya más explotación y ya cuando ya llegaron en el puesto donde se gana dinero sin sudar, automáticamente se olvidan de todo lo que dijeron, empiezan a crear más explotación, a vender lo poco queda de la riqueza de nuestros países. Ésos vende patrias son unos inútiles, hipócritas, parásitos que no sirven.

Por eso, compañeros y compañeras, la lucha no ha terminado, apenas estamos empezando, apenas llevamos 32 años, de los cuales 22 son públicos.

Por eso debemos unirnos más, organizarnos mejor para construir nuestra barca, nuestra casa, es decir nuestra autonomía, porque es la que nos va a salvar de la gran tormenta que se acerca, debemos fortalecer más nuestras áreas de trabajo y nuestros trabajos colectivos.

No tenemos otro camino más que unirnos y organizarnos para luchar y defendernos de la gran amenaza del mal sistema capitalista, porque las maldades del capitalismo criminal que amenaza a la humanidad no va a respetar a nadie, va a barrer a todos sin distinción de raza, de partido, ni religión porque ya lo han demostrado durante muchos años que siempre han mal gobernado, amenazado, perseguido, encarcelado, torturado, desaparecido y asesinado a nuestros pueblos del campo y de la ciudad en todo el mundo.

Por eso les decimos, compañeros, compañeras, niños y niñas, jóvenes y jovenas, ustedes como nuevas generaciones son el futuro de nuestros pueblos, de nuestra lucha y de nuestra historia, pero deben de entender que tienen una tarea y obligación: seguir el ejemplo de nuestros primeros compañeros, de nuestros compañeros mayores de edad, de nuestros padres y abuelos y todos los que iniciaron esta lucha.

Ellos y ellas ya nos marcaron el camino, ahora nos toca seguir y mantener ese camino, pero para esto solamente se logra organizándonos en cada generación y en generación, entender eso y a organizarse para eso, y así hasta llegar al final de nuestra lucha

Porque ustedes como jóvenes son parte importante de nuestros pueblos, por eso deben de participar en todos los niveles de trabajo que hay en nuestra organización y en todas las áreas de trabajo de nuestra autonomía, y que sean las generaciones que sigan dirigiendo nuestro propio destino con democracia, libertad y justicia así como nos están enseñando ahora nuestros compañeros y compañeras primeros.

Compañeras y compañeros todos y todas, estamos seguros que vamos a lograr un día lo que queremos, para todos todo, o sea nuestra libertad, porque ahora nuestra lucha está avanzando poco a poco y nuestras armas de lucha son nuestra resistencia, nuestra rebeldía y nuestra palabra verdadera que no hay montañas ni fronteras que puedan impedirla, sino que llega hasta en el oído y en los corazones de otros hermanos y hermanas en el mundo entero.

Es decir que ya somos cada vez más los que entendemos la lucha en contra de la gravísima situación de injusticia en que nos tienen, que causa el mal sistema capitalista en nuestro país y en el mundo.

También estamos claros que a lo largo de nuestra lucha ha habido y habrá amenazas, represiones, persecuciones, desalojos, contradicciones y burlas de parte de los tres niveles de los malos gobiernos, pero debemos de estar claros que si el mal gobierno nos odia es porque vamos en un buen camino; y si nos aplaude es que nos estamos desviando en nuestra lucha.

No olvidemos que nosotros somos los herederos de hace más de 500 años de lucha y resistencia. En nuestras venas corre la sangre de nuestros antepasados, ellos nos heredaron el ejemplo de lucha y rebeldía y el ser guardián de nuestra madre tierra porque en ella nacimos, en ella vivimos y en ella moriremos.

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Compañeras, compañeros zapatistas:

Compañeros, compañeras, compañeroas de la Sexta:

Hermanas y hermanos:

Ésta es nuestra primera palabra en este año que comienza.

Más palabras vendrán, más pensamientos.

Poco a poco se irá mostrando de nuevo nuestra mirada, nuestro corazón que somos.

Ahora sólo queremos terminar diciéndoles que para honrar y respetar la sangre de nuestros caídos, no basta con solo recordar, extrañar, llorar, ni rezar, sino que debemos de seguir el ejemplo y continuar la tarea que nos dejaron, hacer en la práctica el cambio que queremos.

Por eso compañeros y compañeras para este día tan importante es el momento de reafirmar nuestra conciencia de lucha y de comprometernos para seguir adelante, cueste lo que cueste y pase lo que pase, no permitamos que el mal sistema capitalista destruya lo que hemos conquistado y lo poco que hemos podido construir con nuestro trabajo y esfuerzo durante más de 22 años: ¡nuestra libertad!

Ahora no es el momento de echarnos para atrás, de desanimarnos o de cansarnos, debemos de estar más firmes en nuestra lucha, mantener firmes las palabras y ejemplos que nos dejaron nuestros primeros compañeros: de no rendirse, no venderse y no claudicar.

¡DEMOCRACIA!

¡LIBERTAD!

¡JUSTICIA!

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Por el Comité Clandestino Revolucionario Indígena – Comandancia General del

Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

Subcomandante Insurgente Moisés. Subcomandante Insurgente Galeano.

México, Primero de enero del 2016.

Pobladores de Amecameca se manifiestan ante el incremento de la violencia en el municipio

27 de octubre, Amecameca, Méx.- Tras el asesinato de Misael Rodríguez Banda, comerciante de Amecameca, asesinado el día de ayer por presuntos asaltantes, vecinos del municipio exigen la presencia del edil, Carlos Santos para esclarecer este crimen y respuesta ante la creciente ola de violencia en la zona. Así como, el castigo a los policías municipales, quienes acudieron en aparente estado de ebriedad a atender la llamada de auxilio de los vecinos.

Alrededor de las 21:40 horas, entre las calles de Rosario e Independencia, tres personas intentaron asaltar un establecimiento de videojuegos, el dueño del negocio al negarse al asalto fue apuñalado. Un vecino al percatarse de lo sucedido dio aviso, y a través del repicar de las campanas de la capilla, las personas empezaron a reunirse.

Los vecinos cerraron la cortina del negocio para no dejar escapar a los presuntos asaltantes. Treinta minutos después, elementos de la policía municipal y estatal llegaron al lugar, algunos en aparente estado de ebriedad, a decir de los vecinos. Los elementos policiacos se negaron a levantar la cortina para evitar enfrentarse con los presuntos delincuentes, quienes más tarde fueron sacados del establecimiento.

La tardía respuesta de la policía y su presumible estado de ebriedad e ineficacia enojó a los vecinos, quienes golpearon a los presuntos asaltantes y quemaron una patrulla.

Ante este hecho y el incremento de la violencia en la zona, ciudadanos del municipio se han reunido frente a la presidencia municipal de esta localidad para exigir a Carlos Santos Amador, presidente municipal respuestas ante el incremento de la delincuencia en Amecameca y sus delegaciones. Asimismo, el castigo a los policías municipales que el día de ayer, en aparente estado de ebriedad.
Al grito de “¡Queremos justicia!”, los pobladores exigen la salida inmediata de los elementos policiacos y la presencia del edil, quien hasta el momento no se ha presentado, a pesar de la convocatoria hecha por los ciudadanos del barrio de El Rosario.
Hasta este momento, Carlos Santos no se ha presentado a atender a los manifestantes.

 

Estamos aquí con 15 años

«El silencio es la tierra negra y fértil, el humus del ser, la melodía callada bajo la luz solar. Caen sobre él las palabras. Todas las palabras. Las palabras buenas y malas. El trigo y la cizaña. Pero sólo el trigo da pan».
José Saramago

Amigos, enemigos e intermedios:
Estamos aquí con 15 años. Nuestros pasos, oídos, sueños, temores y necedad nos han traído hasta este momento. A este ahora que somos. Llegamos con la emoción de quien renuncia al destino establecido, seguro, cómodo y decide emprender el paso con poco menos que nada, con poco más que los sueños que nos permitimos imaginar.
Cumplimos 15 años en los que hemos cultivado las voces, los sonidos, las ideas, los oídos, las historias; la fraternidad, la solidaridad, la palabra. Somos la radio comunitaria que, a lo largo de estos años empezó a labrar un camino sin más certeza que el de ejercer nuestros derechos. Decidimos no ceñirnos a lo seguro, ni confortable, a lo acomodaticio ni al silencio. Dijimos no a la acción, palabra y desprecio de los que arriba piensan fuego y actúan ceniza. Apostamos por la voz colectiva, los sueños solidarios y fraternos; por la discusión y deconstrucción de lo cierto e inamovible de la comunicación institucionalizada.
Somos la radio comunitaria de los volcanes. La radio del fuego y la palabra. La que hace 15 años inició transmisiones desde el mero corazón de Amecameca. Los cumplimos y sabemos que son posibles gracias al apoyo solidario de las muchas y los muchos que, sin más se han sumado a la posibilidad de una construcción colectiva, combativa y fraterna. A ellos con quienes hemos sido y somos, les damos las gracias desde este corazón volador que tenemos. Gracias por su paso, su lucha, sus sueños, su dignidad. Gracias por su no cansarse y recordarnos que la lucha combativa y contestataria es el camino donde nuestro paso camina junto a ustedes. No sabemos bien cómo describirlo ni escribirlo, lo que sí sabemos es lo que se siente. Y en ese sentir hay algo que se nos aprieta en el pecho. Algo que se nos atora en la garganta. Algo que se interpreta en el corazón y lo llena.
En la Voladora hemos entendido que el ser combativos implica argumentar nuestras ideas y disensos, proponer y no sólo protestar. Nos hemos ido demostrando que los medios de comunicación administrados por la sociedad son posibles, que el miedo no nos sirve, que la lucha es aquí y ahora, que la palabra es el instrumento que propone, construye, fortalece, crea y cree. Que nuestra palabra no necesita permiso para volar. Y es así como hemos avanzamos con los medios libres, alternativos, independientes; con el combativo movimiento social; con los defensores y activistas, con las personas de a pie y su paso digno y decidido.
Estamos acá, en este fragmento que es la realidad, con estas ganas que nos da el sabernos acompañados. Estamos en este pedacito de mundo que desde arriba no nos han podido arrebatar. A ellos, la cínica e infame clase política, les decimos: No vamos a detenernos. No seremos los que siempre ponen todo y terminan perdiéndolo. No nos vamos a ceñir a su abyecta lógica, ni a su animosidad enferma. No estamos con ustedes, porque ustedes no nos representan. No seremos el silencio sumiso ni cómplice. Este país, al que ustedes asesinan, desaparecen, encarcelan, desmantelan y humillan; este país que ahora se duele, inicia su paso y nadie lo detendrá. Afuera se escuchan esos pasos, muchos, ¿Los oyen?
2015 nos ha mostrado el horror, el cinismo y la impunidad como práctica de vida. Hemos visto la persecución, la desaparición, la tortura, el asesinato de todo aquel que lucha, combate, disiente. Hemos visto, oído… y el corazón nos duele por ellos que somos nosotros. Por nuestros hermanos Normalistas; por Rubén, Nadia, Yesenia, Mile, Alejandra; por los miles de desaparecidos, por nuestros muertos, por nuestros desaparecidos. Por todas las víctimas de este y los anteriores gobiernos.
Las palabras se nos agolpan como aves en medio de la inmundicia y la infamia. Pero también hemos visto y vivido la solidaridad, esa que camina en las calles, la que grita, la que se indigna, la que lucha; la que construye y acciona, la que dice: «Ya no más», «No están solos». Para ellos con los que compartimos esta rabia, para los que no están, nuestra palabra y esa chispa que junto con muchas otras iluminará esta oscuridad convulsa. Sabemos que la palabra crea, cree, dibuja. La palabra propone, escucha, construye, se une, vuela. ¡Que vuele hasta ustedes y sea plena en la inmensidad que nos brinda el tenernos y la dignidad con la que expande sus alas!
Puesto que estamos conmemorando nuestro aniversario, agradecemos a todos y todas los que sin más interés que el de ser parte de esta radio, ya sea cerca o a distancia, se han sumado a esta historia conjunta, la han hecho posible y la siguen moldeando.
Para ustedes con quienes somos, este espacio donde va su nombre sin más rúbrica que el corazón y la fuerza que nace de la posibilidad del que hace.
Abajo se anuncian nuevos días, los que están por venir y los que son.
Todos somos Ayotzinapa
¡Vivos se los llevaron. Vivos los queremos!
¡Justicia para Rubén, Nadia y los miles de muertos y desaparecidos!
La Voladora Radio
15 años rebeldes y de frente.
Octubre de 2015.

Por el dolor, por la rabia, por la verdad, por la justicia

Septiembre del 2015.

Compañeras, compañeroas y compañeros de la Sexta de México y el Mundo:

Hermanas y hermanos de los pueblos de la Tierra:

Sabe nuestro colectivo corazón, de antes y de ahora, que nuestro dolor no es lamento estéril.

Sabe que nuestra rabia no es desahogo inútil.

Sabemos quienes somos lo que somos, que nuestros dolores y rabias nacen y se alimentan de mentiras e injusticias.

Porque quien está arriba a costa de quienes abajo somos lo que somos, miente como forma de hacer política y adorna la muerte, la desaparición forzada, el encarcelamiento, la persecución y el asesinato con el escándalo de su corrupción.

Es criminal con fuero y sin vergüenza quien arriba es, sin importar el color de su política.  Sin importar si pretende esconderse detrás de un cambio de nombre y de bandera.

Siempre el mismo rostro, la misma soberbia, la misma ambición y la misma estupidez.

Como si al desaparecer y asesinar también quisieran desaparecer y asesinar la memoria.

De arriba y de quienes ahí anidan sus perversiones y bajezas, sólo recibiremos la mentira como salario y la injusticia como pago.

Puntuales llegan la injusticia y la mentira, todos los días, a todas horas, en todas partes.

No les sacia el despojarnos de trabajo, vida, tierra, naturaleza.

También nos roban a quienes con nosotr@s son: hijos, hijas, hermanas, hermanos, padres, madres, familiares, compas, amig@s.

Persigue quien arriba es.  Encarcela.  Secuestra.  Desaparece.  Asesina.

No sólo acaba con cuerpos, con vidas.

También destruye historias.

Sobre la desmemoria construye el de arriba su impunidad.

El olvido es el juez que no sólo lo absuelve, también lo premia.

Por eso, y más, nuestros dolores y rabias buscan la verdad y la justicia.

Tarde o temprano aprendemos que no se encuentran en ningún lado, que no hay libro, ni discurso, ni sistema jurídico, ni institución, ni promesa, ni tiempo, ni lugar para ellas.

Que hay que construirlas aprendemos.

Como si el mundo no estuviera cabal todavía, como si un hueco le hiriera el vientre, lacerado el corazón del color que somos de la Tierra.

Así aprendemos que sin verdad y sin justicia, no hay día ni noche cabal.  No reposa nunca el calendario, no descansa la geografía.

En muchas lenguas, idiomas, signos, nombramos a quien falta.

Y cada dolor y cada rabia toma un nombre, un rostro, una historia, un hueco que duele e indigna.

El mundo y su historia se llenan así de ausencias,

Y esas ausencias se hacen murmullo, palabra fuerte, grito, alarido.

No gritamos por lamento.  No lloramos por pena.  No murmuramos por resignación.

Es para que quienes faltan encuentren el camino de regreso.

Para que sepan que están aunque falten.

Para que no olviden que no olvidamos.

Por eso: por el dolor, por la rabia, por la verdad, por la justicia.

Por Ayotzinapa y todos los Ayotzinapas que hieren los calendarios y geografías de abajo.

Por eso la resistencia.

Por eso la rebeldía.

Porque llegará el tiempo en que paguen quienes nos deben todo.

Pagará quien persiguió, pagará quien encarceló, pagará quien golpeó y torturó.  Pagará quien impuso la desesperación de la desaparición forzada.  Pagará quien asesinó.

Porque el sistema que creó, alimentó, cobijó y protegió el crimen que se viste de mal gobierno, será destruido.  No maquillado, no reformado, no modernizado.  Demolido, destruido, acabado, sepultado será.

Por eso en este tiempo nuestro mensaje no es de consuelo ni de resignación para quienes se duelen por una o muchas ausencias.

De rabia es nuestro mensaje, de coraje.

Porque conocemos ese mismo dolor.

Porque tenemos en las entrañas la misma rabia.

Porque, siendo diferentes, así nos parecemos.

Por eso nuestra resistencia, por eso nuestra rebeldía.

Por el dolor y la rabia.

Por la verdad y la justicia.

Por eso:

No claudicar.  No venderse.  No rendirse.

Por eso:

¡Verdad y Justicia!

Desde las montañas del sureste mexicano.

Subcomandante Insurgente Moisés.                     Subcomandante Insurgente Galeano.

En un rincón del planeta que llaman “Tierra”, septiembre del 2015.

Este día 26 de septiembre, miles de zapatistas, niños, niñas, jóvenes, jóvenas, mujeres, hombres, otroas, ancianos y ancianas, viv@s y muert@s, nos manifestaremos en nuestros territorios para abrazar así a todas las personas que tienen el dolor y la rabia a causa de la cárcel, la desaparición y la muerte impuestas por el de arriba.

Las abrazaremos también porque así nos abrazaremos nosotras, nosotros, zapatistas.

Y así llamamos a todas las personas honestas y cabales del planeta para que hagan lo mismo, en sus calendarios y geografías, según sus tiempos y modos.

Porque mientras se quieran suplir con mentiras y burlas las faltas de verdad y justicia, la humanidad seguirá siendo sólo una grotesca mueca en la faz de la Tierra.

Medios Libres: Transmisión Radial Colectiva 43×43

El próximo 26 de septiembre se cumple un año de la desaparición de 43 estudiantes de la Normal Rural «Raúl Isidro Burgos» de Ayotzinapa, Gro.
Desde la desaparición de los jóvenes estudiantes, madres, padres, familiares, amigos y la sociedad civil nacional e internacional ha exigido al gobierno mexicano la aparición con vida de los Normalistas y castigo a los responsables.
365 días en los que no ha habido tregua al tiempo ni al gobierno.  La búsqueda sigue, con ella, la exigencia de la presentación con vida de los 43.
Para continuar con las acciones, este 23, 24 y 25 de septiembre, Medios libres, alternativos, autónomos, comunitarios o como se llamen, se unen a la Transmisión Radial Colectiva 43×43, para acompañar el ayuno de las madres y padres de los 43 Normalistas en el Zócalo de la Ciudad de México.
Te invitamos a que sintonices, difundas, compartas, la señal que se estará transmitiendo a partir de las 19:00 hrs., por diferentes medios libres.
www.espora.org:8000/fuelestado.ogg
www.tejemedios.espora.org

Comunicado y pliego de demandas emitido por los grupo organizados en la toma del CCH Vallejo ante la agresión de los grupos porriles.

¡Qué quede claro¡ Esto no fue casualidad, no fue un enfrentamiento entre pandillas, es una serie de ataques planeados para desestabilizar políticamente a la comunidad de plantel, llevado a cabo por el grupo porril “3 de Marzo” fungiendo el papel de instrumento de represión del Estado.
En este contexto, hace dos semanas comenzó una serie de agresiones que se fueron agudizando hasta el día 21 de septiembre, día que culminó con una meticulosa acción de violencia organizada dentro del colegio aproximadamente a las 15:00 hrs, donde el grupo porril 3 de marzo irrumpió en la explanada del plantel, solapado por las autoridades, agrediendo a su paso al grueso de la comunidad (trabajadores, profesores y estudiantes), dejando como saldo aproximadamente 50 heridos, dos de ellos lesionados con armas punzocortantes en el cual un estudiante fue intervenido quirúrgicamente ante el posible colapso de uno de sus pulmones y daño en el hígado.
Durante tres horas miembros de organizaciones políticas del plantel así como profesores y personal administrativo fueron secuestrados al interior de la dirección sin una posible salida corriendo el riesgo de ser atentada su integridad física al mismo tiempo que los compañeros heridos no podían ser atendidos medicamente.
En el transcurso del tiempo en que duraron estos ataques, fueron saqueados y destruidos los diferentes cubículos de organización política y cultural al interior del plantel. Demostrando un claro mensaje de intimidación mediante el uso de prácticas históricamente orientadas desde la cúpula dominante con la finalidad de desarticular cualquier proceso organizativo que germine entre los oprimidos.
Es ante esta situación en el que reiteramos: ¡qué quede bien claro! Esto no es pandillerismo, no es una mera coincidencia, es un acto dirigido y orquestado desde la perversidad de la hegemonía política que tanto ambicionan el poder ajeno a los intereses del pueblo.
Ante ello exigimos:
-Se garantice la expulsión de los miembros identificados del grupo porril 3 de marzo.
-Responsabilidad por parte de las autoridades universitarias de cubrir los gastos médicos de los compañeros heridos en dicha agresión.
-No represalias contra colectivos, individuos y organizaciones.
-Reparación de los daños materiales sufridos a regeneración radio.

Recuento de los daños, violencia y destrucción contra la comunicación libre

Ayer por la mañana el colectivo Regeneración Radio ceso sus labores de comunicación por una situación insostenible: los ataques porriles del grupo 3 de Marzo.

Decidimos desde tempranas horas resguardarnos en el edificio de la dirección, para proteger nuestra integridad.

Cerca de las 3 de la tarde en la explanada central uno de nuestros compañeros fue golpeado por un grupo de aproximadamente ocho porros con olor a tiner.

A su vez se estaba realizando una reunión de los colectivos y los estudiantes organizados para coordinar cuales serían las medidas de seguridad; el grupo porril comenzó a identificar a nuestros compañeros de la radio y de los demás espacios, así como a los estudiantes; comenzaron a golpear y agredir.

Inmediatamente algunos de nosotros nos resguardamos en el edificio de la dirección, cerrando puertas y ventanas.

Nos percatamos que un compañero de Regeneración Radio al igual que otro compañero del colectivo Revuelta habían sido lesionados con armas punzo cortantes. Para nosotros era imposible que recibieran atención médica por las condiciones de inseguridad que se vivían dentro del plantel.

El grupo porril comenzó a deambular por el colegio intimidando, amedrentando y golpeando a estudiantes y a cualquier persona que tuviera relación con alguno de los espacios; un compañero de la programación de Regeneración Radio también fue golpeado.

Fueron cinco horas y media que el terror en manos del grupo porril reinó en el Colegio de Ciencias y Humanidades de la UNAM, plantel Vallejo. La violencia alcanzó a estudiantes y a activistas por igual.

Durante este tiempo no dejaban de agredir y amenazar de muerte a quienes nos encontrábamos resguardados. Los ataques duraron aproximadamente tres horas.

La cabina de Regeneración Radio fue destruida y parte del equipo fue robado. Nuestro cubículo donde guardábamos las herramientas para el mantenimiento del equipo también fue robado. Al igual la mercancía la cual vendíamos para gestionar nuestro espacio. Los demás espacios de organización de igual manera fueron destruidos.

Mientras nos resguardábamos en la dirección del plantel, el 3 de marzo hacía gala de la impunidad que lo cubre, en medio de autoridades y policía de Distrito Federal actuaban sin que nadie les dijera nada.

Posteriormente el grupo porril fue desalojado de la escuela. La respuesta del movimiento social, de las organizaciones, colectivos y grupos organizados permitió que quienes nos encontrábamos en la dirección pudiéramos salir del edificio directivo.

En estos momentos nuestro espacio no puede seguir con las actividades de radio, las condiciones físicas de la cabina no lo permiten, así como el clima de violencia generada por este grupo de choque.

Nuestras exigencias hacia las tres instancias de la universidad son que se garantice la seguridad hacia la comunidad del CCH-Vallejo, permitiendo que la vida académica continúe en la cotidianidad. También exigimos que esta ola de violencia hacia los grupos y espacios organizados sea detenida. Y que se responsabilice a los agresores.

Hasta el momento lo único que se han dignado hacer las autoridades es minimizar los hechos, y criminalizar la organización que se generó a partir de los ataques porriles.

El día de ayer por la noche uno de nuestros compañeros fue ingresado a una cirugía para impedir que su pulmón derecho se colapsara. Su estado de salud es estable, sin embargo pedimos apoyo para los gastos médicos generados.

Compañeros es lamentable esta situación para nosotros. Dicen por ahí que <<Donde ellos destruyen…nosotros reconstruimos>>; les pedimos su apoyo y solidaridad para luchar y resistir por la defensa de nuestros espacios, por la defensa de la comunicación de abajo, de esta comunicación contra el poder.

DESDE EL NORTE DE LA CIUDAD DE MÉXICO
REGENERACIÓN RADIO
COMUNICACIÓN CONTRA EL PODER

De arriba, jamás llegarán la verdad y la justicia. EZLN

EJÉRCITO ZAPATISTA DE LIBERACIÓN NACIONAL.

MÉXICO.

16 de Agosto del 2015.

A la Sexta Nacional e Internacional:

Al Congreso Nacional Indígena:

A l@s de abajo en el mundo:

A quien corresponda:

Una vez más se remarca que, de arriba, no vendrán la verdad ni la justicia.

Nunca.

Jamás.

De arriba sólo hay que esperar simulación, engaño, impunidad, cinismo.

El criminal de arriba siempre tendrá absolución y recompensa.  Porque quien lo juzga es el mismo que le paga.  Son los mismo criminales y jueces.  Son cabezas venenosas de la misma Hidra.

Y ahora tenemos un nuevo ejemplo:

Como zapatistas que somos, nos hemos dado cuenta de que, gordos y contentos, han regresado a sus casas en el poblado de La Realidad, dos de los autores intelectuales del asesinato del compañero maestro Galeano.  Supuestamente estuvieron presos por el asesinato de nuestro maestro y compañero.  Sabemos ya que han sido declarados inocentes del crimen por los mismos que los financiaron y apoyan: los gobiernos federal y estatal de Chiapas.  El autodenominado “juez” Víctor Manuel Zepeda López, del ramo penal de Comitán de Domínguez, Chiapas, el día 12 de agosto de este año, sentenció que los señores Carmelino Rodríguez Jiménez y Javier López Rodríguez son inocentes, a pesar de que ellos y sus cómplices de la CIOAC-Histórica saben que son culpables de organizar el crimen.  No los únicos, pero también lo son.

A escondidas los llevaron de vuelta a La Realidad.  Les dijeron que no se mostraran mucho y fueran discretos, pero la soberbia de quien se sabe impune frente a la justicia de arriba, les suelta la lengua.  Ahí declaran, a quien quiera escucharlos, que no estuvieron presos, sino guardados en una casa donde recibían todas las atenciones y la felicitaciones del gobierno estatal de Manuel Velasco y de los líderes de la CIOAC-Histórica por el asesinato del maestro Galeano, y que les dijeron que tenían que esperar un tiempo para volver a su pueblo “y seguir con lo que quedó pendiente”.

Ahora falta que salgan a declarar a su favor sus cómplices: Pablo Salazar Mendeguchía, Luis H. Álvarez, Jaime Martínez Veloz, Juan Sabines Guerrero, Manuel Velasco, Manuel Culebro Gordillo, Vicente Fox, Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto y Rosario Robles.  Estas personas son algunas de quienes domaron a la CIOAC-Histórica y la convirtieron en lo que es ahora: una banda paramilitar útil para el acarreo de votos y para el asesinato de luchadores sociales.

También falta que los periodistas progres los entrevisten y los presenten como víctimas del “feroz” Galeano (él solo contra más de dos decenas de criminales cioaquistas), reediten la mentira de un enfrentamiento, publiquen sus fotos amañadas, y cobren con la mano derecha el servicio prestado, vehículos con chofer incluidos, mientras en sus medios ensalzan el “gran” desarrollo del suroriental estado mexicano de Chiapas y, con la mano izquierda, celebran su “compromiso con las luchas sociales”.

Pero…

Como zapatistas que somos, miramos y escuchamos no sólo nuestra rabia, nuestro coraje, nuestro odio hacia quienes allá arriba se sienten dueños y señores de vidas y destinos, de tierras y subsuelos; y hacia quienes se venden, con sus movimientos y organizaciones, traicionando su historia y principios.

Como zapatistas que somos, también miramos y escuchamos otros dolores, otras rabias, otros odios.

Miramos y escuchamos el dolor y la rabia, hechos reclamo en los familiares de miles de desaparecid@s y asesinad@s nacionales y migrantes.

Miramos y escuchamos la tenaz búsqueda de justicia de los familiares de los niños y niñas asesinadas en la guardería ABC en Sonora.

Miramos y escuchamos la rabia que se hace digna y rebelde huelga de hambre de anarquistas pres@s en México y en otras partes de mundo.

Miramos y escuchamos la rabia en los pasos incansables de los familiares de los 47 ausentes de Ayotzinapa.

Miramos y escuchamos la rabia en el pueblo hermano Nahua de Ostula, agredido por el ejército.

Miramos y escuchamos la rabia en el pueblo hermano Ñahtó de San Francisco Xochicuautla por el despojo de sus bosques.

Miramos y escuchamos la rabia del pueblo hermano Yaqui por los presos injustamente y por el robo descarado de su territorio.

Miramos y escuchamos la rabia por la burla que es la investigación por el asesinato de Olivia Alejandra Negrete Avilés, Yesenia Atziry Quiroz Alfaro, Nadia Dominicque Vera Pérez, Mile Virginia Martin Gordillo y Rubén Espinosa Becerril, en la Ciudad de México.

Miramos y escuchamos la rabia del magisterio democrático que resiste la guerra mediática, policíaca y militar que padecen por el delito de no rendirse.

Miramos y escuchamos la indignación de quienes, en el norte revuelto y brutal, son atacados por el color de su piel y por ese color son sentenciados y condenados.

Miramos y escuchamos la rabia y el dolor por las mujeres desaparecidas, asesinadas por el delito de ser mujeres; por l@s diferentes atacad@s porque el Poder no tolera lo que se sale de su estrecho pensamiento; por la niñez que es anulada sin que siquiera alcance una cifra en las estadísticas de la macroeconomía.

Miramos y escuchamos que sólo se reciben mentiras y burlas de quienes dicen administrar la justicia y en realidad sólo administran la impunidad y fomentan el crimen.

Miramos y escuchamos en todas partes las mismas promesas de verdad y justicia, y las mismas mentiras.  Ni siquiera cambian las palabras, como que ya tienen un escrito que leen, y mal, todos los de arriba.

Ya es el tiempo en que, cuando el de abajo pregunta por qué se le ataca, la respuesta del de arriba es “por ser quien eres“.

Porque en este mundo que dolemos, el criminal está libre y el justo está preso.  Quien asesina es premiado y quien muere es calumniado.

Pero también miramos y escuchamos que cada vez son más las voces que desconfían, que no se dejan, que se rebelan.

Nosotras, nosotros, como zapatistas que somos, ni confiamos antes, ni confiamos ahora, ni confiaremos después en los de arriba, cualquiera que sea el color de su bandera, cualquiera que sea el modo de su palabra, cualquiera que sea su raza.  Si está arriba, lo está porque oprime a los de abajo.

No tiene palabra el de arriba, no tiene honor, no tiene vergüenza, no tiene dignidad.

De arriba, nunca, jamás llegarán la verdad y la justicia.

Tendremos que construirlas desde abajo.  Entonces el criminal pagará hasta que quede cabal la cuenta.

Porque lo que arriba no saben es que cada crimen impune no hace sino enardecer el odio y la rabia.

Y cada injusticia cometida no hace sino abrir el camino para que esos odio y rabia se organicen.

Y en la balanza romana de nuestros dolores, pesaremos lo que nos deben.

Y pasaremos la cuenta… y la cobraremos.

Entonces tendremos, sí, la verdad y la justicia.  No como una limosna de arriba, sino como una conquista de abajo.

La cárcel será entonces para los criminales y no para l@s just@s.

Y la vida, digna, justa y en paz, será para tod@s.

Eso, sólo eso.

Desde las montañas del Sureste Mexicano.

Subcomandante Insurgente Moisés.                Subcomandante Insurgente Galeano.

México, agosto del 2015.

“Ya no queremos políticos en Mexico”, gritan manifestantes en Montreal

Reunidos para exigir la renuncia de Peña Nieto, activistas proponen “cheranizar” el país.

Por Latitud 45 |MONTREAL, 16 agosto 2015.- Armados con pancartas y bajo la consigna de: ¡fuera los políticos! un grupo de mexicanos se reunió afuera del consulado de México en Montreal, para exigir la renuncia del presidente Enrique Peña Nieto quien, según el ex académico y activista Gilberto Lozano, representa un sistema de partidos completamente corrupto que sangra y saquea el país.
“Se acabó, ya no queremos políticos. Los políticos nada más roban, son parásitos”, afirmó el ex catedrático del Tecnológico de Monterrey, quien propone “cheranizar” el país en lugar del actual sistema político. “Cheranizar México, significa acabar con los partidos que simplemente dividen a la gente”.
Cherán es un municipio “rebelde” del estado mexicano de  Michoacán que, en aras de defender su territorio y sus bosques del crimen organizado,  canceló en 2011 las elecciones locales, al acusar a todo el cuerpo político de esta región de estar coludido con narcotraficantes  y talamontes. Tras esta anulación, los pobladores expulsaron a los partidos políticos y eligieron a sus autoridades a través de asambleas comunitarias realizadas a la vista de todos en plazas públicas.
“Llevan cuatro años de experimento (en Cherán). ¿Y que ha pasado en cuatro años?: cero asaltos, cero. Cuando todos los días había asesinatos, violaciones…”, afirma Gilberto Lozano, quien señala que desde que Peña Nieto llegó al poder, en el resto del país ha habido 44 mil asesinatos y más de 22 mil desaparecidos con nombre y apellido y los secuestros han crecido 300%. “¿Qué vamos a hacer?: derrocar el sistema político y tumbar a Peña Nieto”, aseveró.
De vista en Montreal,  Gilberto Lozano afirma que 90 familias se han apoderado de México y controlan todo, empezando por los partidos, lo que da como resultado una corrupción rampante en todos los estados y todos los niveles. Lozano lleva meses recorriendo varias ciudades dentro y fuera del país para promover el cero financiamiento a los partidos políticos en México.

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